viernes, 9 de marzo de 2018

PARALELISMO

“No soy de tu propiedad”

Saliendo para mi caminata matutina, he notado como me seguían unos pasos y me he asustado. En mi carrera me siento ahogada, noto mucha sed y no tengo una gota de agua. Los pasos me persiguen, intento escabullirme entre los soportales de la plaza. Me agazapo tras una enorme  columna y mi perseguidor me pasa un poco desconcertado al no ubicarme. Salgo de mi escondrijo y vuelvo por donde he llegado. Abro mi portal y me adentro en mi refugio. Nunca un vaso de agua me había sabido a gloria y el alivio experimentado se ha convertido en pánico al pensar que no me siento segura. Presiento que la vida, mi vida a veces peligra. Es como si mi libertad no me perteneciera. ¿Debo vivir con este pánico prendido a mis venas durante el resto de mi existencia?


Nani. Marzo 2018

2 comentarios:

LA PUERTA ABIERTA Y LA LUZ TENUE... PASA.