Nadie
pudo recordar el orden correcto de las cosas, ni si era noche o día. Si habían pasado
años o el tiempo se había detenido. Todos se observaban con cierto reparo porque
se sabían los de siempre, aunque no conseguían precisar si más viejos o qué era
lo que no encajaba del todo. Los frutales del jardín estaban más crecidos y las
arrugas más pronunciadas, pero lo que desconcertó sobre manera, eran las colas
de canguro que habían crecido a modo de prolongación del coxis, las uñas en
forma de garra que todos tenían y los colmillos que sobresalían sobre el labio
inferior.
Nani,
abril 2026

La evolución dio media vuelta.
ResponderEliminarBesos.
Jajaja, sí Xavi!!
EliminarBesicos muchos.
Uf!!! un poco de miedo al verlos ¿no ? . Bueno y sobrecogedor relato. Un abrazo
ResponderEliminarSí Chelo puede ser, pero salió así, jajajaj
EliminarBesicos muchos.
¿Qué pudo ser? Tal vez un meteorito cambie el curso de la vida.
ResponderEliminarUn besote. Buenos días.
Pudiera ser Campirela, todo es posible!1
EliminarBesicos muchos.
Leyéndote me ha venido a la mente , la lluvia de criptonitas que cambiaron a alguna personas en la película de Smallville
ResponderEliminarUn retroceso.
Feliz miércoles nani.
Un abrazo
Ayy Carmen. Ese principio me llevó a ese final y salió así.
EliminarBesicos muchos.
Nos dejas un instante surrealista, quizá un sueño o una película de terror...Ojalá que el hombre y su inteligencia artificial no trastoque el orden de las cosas, porque está perdiendo los valores y su propia dignidad humana, Nani...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz jueves.
Tienes razón M. Jesús, un poco surrealista ha salido este micro. Y sí, la humanidad está pidiendo a voces volver a ser, miedo me da la IA.
EliminarBesicos muchos.