jueves, 23 de julio de 2026

HUYENDO DE LA GUERRA Y EL HAMBRE

 


Familia que vive en la alcantarilla en Chile

Mi madre y yo vinimos atravesando adversidades indescriptibles, solo queremos olvidar, pero ahora hemos llegado a una ciudad en dónde se nos persigue a los migrantes. Nosotros solo pretendíamos trabajar y por ello lo hemos pedido en muchos lugares. Por nuestro aspecto distinto al de los que viven en la ciudad, todo se nos ha negado y ahora se nos persigue. Hemos encontrado refugio en una alcantarilla que los operarios no han dejado del todo ajustada, pero también tenemos que luchar con el mal olor, las ratas que nos desafían y con un miedo atroz que no sabemos cómo combatir.

 

Reto Alcantarillas,

 https://dama-de-agua.blogspot.com/2026/07/reto-literario-alcantarillas.html

 

Nani, Julio 2026

lunes, 20 de julio de 2026

BANDA SONORA

 


Llegaste despacio, ya me estaba durmiendo. Me acariciaste el pelo y ronroneé como hace nuestro Roni. Creo que te duchaste porque me llegó la cascada del agua cayendo sobre tus hombros, después noté el aroma de tu perfume. Entraste despacio a la cama y me abrazaste diciendo que no podías soportar estar tanto tiempo fuera. Estaba tan cansada después de un día agotador que me dejé hacer. Hoy te veo lejano y no puedo acceder a ti. Escuché mientras me acomodaban que me habías roto el cuello, no recuerdo nada. Solo sé que donde estoy, solo escucho una banda sonora.

 

Nani, julio 2026

miércoles, 15 de julio de 2026

BORRADOS

 


Imagen subida de la red

Al día siguiente las ropas seguían mojadas. No había corrido ninguna brisa y la humedad se dejaba caer acompañada de una neblina espesa que se pegaba a todo. Los huesos ya ajados de los habitantes de aquella población envejecida rechinaban como los garbanzos tostados que hacía el quiosquero del barrio y si fuera poco, se escuchaba un sonido aterrador que nadie sabía de donde procedía. Los viejos del lugar se habían reunido en la taberna para ver si se decidían a llamar a los grandes de la ciudad, para que les protegieran. No era normal esa bruma persistente acompañada de una intensa humedad pegajosa que se adhería a los huesos, a la ropa tendida y hasta al paladar que pastoso no identificaba los sabores, ni tampoco el olfato hacía su debida función. Todo desde hacía una semana había cambiado. Los árboles frutales presentaban un aspecto deprimente, el arroyo en lugar de agua cristalina, arrastraba un pestilente líquido oscuro que embotaba los sentidos y las miradas torpes por los muchos años que esos ojos tenían, no encontraban una luz que les infundiera esperanza, era como morir minuto a minuto sin encontrar un triste punto de apoyo al que agarrarse, ni encontrar una esperanza que les ofreciera luz en aquella incertidumbre que ya duraba demasiados días en aquella aldea olvidada de la civilización y de la mano del Todopoderoso. De la noche a la mañana eran los olvidados y los que se consumían en la boca del cráter o en la boca del mismísimo infierno.

Nani, julio 2026

LA CASA ENCENDIDA