sábado, 23 de mayo de 2026

SIEMPRE HAY UN MONSTRUO



 Ilustración de Vorja Sánchez 

¿Te acuerdas cuando vivíamos en el cortijo de la Cueva Verde? Allí fuimos felices y vivimos aventuras que nuestros hijos difícilmente puedan repetir. Ahora las cosas son distintas, todos llevamos demasiada prisa, ni tenemos tiempo de mirar el cielo o las cimas de los tajos. Entonces hacíamos expediciones y una de ellas era ir a descubrir cuevas lejanas, húmedas y en otras encontramos flechas y cuchillos de sílex, algunas cuentas de hueso y trozos de vasijas. Todo ello lo llevamos aquel día a casa y cuando se enteraron las autoridades, porque alguien contó más de la cuenta, no las pidieron y ya no las vimos más, se las llevaron al museo de Madrid o eso nos dijeron, aunque como me olí que aquello no lo veríamos más, me guardé una flecha. Vale, son patrimonio de la humanidad esas cosas, pero entonces era mi descubrimiento o el nuestro ¿Te acuerdas de que la tenía en la caja que mamá me preparó para que guardara mis secretos? Y allí sigue, junto a un lazo de la trenza de Angelitas y la medallita escapulario que me regaló la abuela en mi primera comunión. Sí, sé que dije a mamá que la había perdido cuando ya tenía doce años y me daba vergüenza ponérmela porque decían los chicos que eso era cosa de chicas, pero le tengo mucho cariño y ahí está. Qué bobos somos a veces cuando estamos creciendo. Sé que te estás preguntando a qué viene todo esto que te cuento. Me lo ha recordado esa nube que se ve a través del cristal de la ventana. ¿Ves? Parece un oso de peluche. Aquella que entonces veíamos desde el cortijo era distinta y nos daba un poco de miedo. Nos parecía una cara observando lo que hacíamos y como se posaba sobre los tajos y en ellos crecían unos ramajes en ciertas épocas del año, los mayores decían que era la melena y la barba del emisario del tío Benito que todo lo dominaba en el entorno. Que se llevaba a los niños que se portaban mal y también a las jóvenes que desobedecían a sus padres cuando les encontraban un novio y les organizaban una boda en contra de los deseos de ellas. Todas esas cosas pasaban y la verdad es que los niños nos manteníamos más o menos a raya. Después fue el hombre del saco el que hacía desaparecer a los niños y más tarde, los que ofrecían caramelos a la salida del colegio. Siempre había un monstruo rondando a los pequeños y adolescentes. Siempre había un temor al que debíamos tenerle mucho respeto, pero a mí el que me gustaba era el emisario o cotilla del tío Benito. Tenía cara de bonachón y sus melenas y barba, eran tan naturales como las cuevas que de niños descubrimos. No niego que a veces tuve miedo, pero según crecimos, aquello era una caricatura. La realidad siempre se fue mostrando más monstruosa y desagradable. La realidad a veces es más dolorosa si tenemos delante de nuestras vidas un monstruo que no nos deja vivir. 

Nani, mayo 2026

martes, 19 de mayo de 2026

MALAS ARTES

 



Las palabras que ofrece en esta ocasión Curro Castillo Hervás parta la ONG CINCO PALABRAS son las siguientes: 

Pirata, embuste, febriles, pistolero y cabales.

 

Nunca acepté que Garfio el pirata fuera interpretado por otro, me sentía traicionado. Me las arreglaba con algún embuste que otro y conseguía desconcertar a mis compañeros con mis malas artes y mis febriles argumentos. Estaba enamorado de la niña que hacía de Campanilla, aunque ella solo tuviera ojos para Peter Pan, por ello convencí a la directora de escena de la escuela para que la nueva obra estuviera protagonizada por un apuesto pistolero de ojos intensos y negros como los míos, ella fuera mi enamorada y el resto del elenco de actores, estuviera compuesto por los menos agraciados.





Os dejo el vídeo con el que la ONG Cinco Palabras me comunica que he quedado finalista en el mes de abril con mi micro "Diversidad", empatando con Nuria Rodríguez Fernández
Jesus Navarro Lahera y Jaime Ramos y el de la lectura de dicho micro. Es un placer estar ahí con tan estupendos compañeros de letras. Nos veremos en la final y si es personalmente, sería una alegría conocerles.

 

Nani, mayo 2026

sábado, 16 de mayo de 2026

MI CASA QUE ES LA TUYA



Fotografía tomada en la ciudad turca de Bergama por el fotógrafo Sadik Üçok.

Heredé una pequeña casa casi derruida y en peligro de continuar sin tomar algunas medidas adecuadas que me estaban produciendo algún dolor de cabeza. Hacía esquina a la calle del Color por un lado y a la calle del Vértigo por el otro. Aquello que quedaba y que fue construido por mi bisabuelo Genaro había sido según me contaron, una casa preciosa llena de geranios en las ventanas y balcones y es por lo que la calle quedó bautizada debido al colorido y alegría que la fachada ofrecía y sin embargo, por el otro lado la cara casi se acercaba a un pronunciado acantilado produciendo a la mayoría de los habitantes vaivenes y mareos si no se aproximaban predispuestos y bien preparados para contener las nauseas que a algunos les ocasionaba la distancia, si miraban a la profundidad de lo que parecía el fin del mundo.

Pasado algún tiempo y hablando con un amigo arquitecto en ciernes, nos propusimos adecentarla y recuperarla. No podía permitirme las tasas de los grandes, así que convenimos hacer todo lo que pudiéramos y luego ver que tal quedaba y lo próximo sería ver si pasaba los permisos pertinentes.

Le pedí a mi amigo que era primordial mantener las placas de los nombres de las calles, eran historia y luego procurar que la parte alegre mantuviera su colorido y su belleza, así como el otro lado debía conservar su personalidad pero evitando que siguiera produciendo pavor a los que se acercaban, por lo que diseñamos un potente mirador con una baranda protectora de hierro forjado y pintada de color fucsia, eso creímos aportaría confianza, descartando el blanco y el negro por la seriedad que siempre imponen dichos colores y como había decidido sembrar y trasplantar nuevos geranios, claveles reventones y gitanillas, optamos por poner otras tantas macetas en las barandas y ver si el resultado aportaba optimismo.

Mañana inauguramos, así que te pido nos acompañes. Habrá sidra asturiana, picoteo, chuches por si vienes con peques y una libreta para que dejes tu opinión. Es muy importante para nosotros lo que nos cuentes porque podremos mejorar y descartar lo que no aporte beneficio para la mirada del visitante. Aquí está tu casa.

Nani, mayo 2026

LA CASA ENCENDIDA