lunes, 17 de mayo de 2021

COLORES

 

El ruido de un tiroteo consiguió animarles de nuevo y todos cogieron las escopetas disparando al cielo, cayendo una lluvia de papelillos de colores, que invadió el jardín.

Los abuelitos de la residencia, aplaudían como niños; después, las personas encargadas repartieron caramelos blanditos.

Al terminar la fiesta, una señora chiquitita y blandita, preguntó por su mamá y si tardaría mucho en ir a recogerla.

 

INOCENCIA

El ruido de un tiroteo consiguió animarles de nuevo, dando paso a la carrera de sacos. Los niños aplaudían a sus padres. Algunos caían al suelo entre risas hasta que se escuchó llorar a un pequeño de ojos rasgados.

Papá, ─decía entre sollozos. No quiero que te caigas que tú eres “Superpapi” y no te puede pasar nada.

La mamá le abraza y le dice: ─Los “Superpapis”, también se hacen sangre cuando juegan, es solo un rasguño. Siempre será tu héroe, como  tú eres, nuestro  “Superdown”, favorito.

 

Nani. Mayo 2021

sábado, 15 de mayo de 2021

NO TAN SOLA

 


El pasado miércoles 12 de mayo de 2021 se celebró el Día Internacional de la Enfermera

LA GENTE CORRE TANTO

La gente corre tanto,

porque no sabe dónde va,

el que sabe dónde va,

va despacio,

Para paladear el “ir llegando”.

Gloria Fuertes


Cuando terminó la selectividad y dijo a sus padres que quería estudiar enfermería, a sus padres se les quedó cara de gatito despistado.  Siempre le habían contado de las muchas fatigas que ellos habían vivido, ya que son médicos de pueblo. Ella había admirado a sus padres y en más de una ocasión, hizo las veces de secretaria en la consulta particular que regentaban, además de su horario en el ambulatorio del pueblo vecino. Allí pudo admirar todas las malabares que hicieron para acudir a todos lados donde se les necesitaba y la mayoría de las veces, cobrando en especie. Que si los huevos, la gallina para el caldo, el gallo para el asadillo, las cebollas tiernas y los tomates para la pipirrana y así; la mayoría de los días terminaban agotados pero henchidos de orgullo y agradecimiento, por el cariño que aquellas personas sencillas les profesaban, por eso y por todo lo que desde niña había visto, no concebía su vida haciendo otra cosa. ¡Lo de esta familia, ─decía su padre─, se lleva en los genes!

Hacía poco tiempo que había terminado las prácticas allí y aquí, cuando se declaró el estado de alarma debido a la pandemia por Covid19, en el mundo entero.

Todos los hospitales estaban desbordados, y pedían ayuda. Necesitaban médicos porque algunos enfermaban y otros incluso murieron, así como las enfermeras y los enfermeros. Se lo planteó, hizo la maleta y les dijo a sus padres que en Valladolid necesitaban personal, así que de nuevo a esos padres que tanto quiere, se les puso cara de gatito despistado.

Sí, era muy lejos de casa, pero allí también había enfermos que necesitaban de su ayuda. Desde que se incorporó, estuvo al pie del cañón. Algunos días durmió en los pasillos, cuando ya no le quedaban ni fuerzas para tomar un autobús e irse a casa. Comer lo que podía y cuando podía. Pero lo que más ilusión le hizo, fue poder leerles a los enfermos las cartas que de todos lugares llegaban, los relatos que escribían para ellos personas desconocidas. Algunos hasta estaban grabados en audio y eso ya les daba la vida a los enfermos y se sentían menos solos, enfermos y facultativos. Se fue haciendo todo en cadena y poco a poco la pandemia bajó algo. Fueron los primeros meses horribles, por el dolor que se respiraba en ciertas habitaciones y plantas. La muerte en soledad no la soportaba y aunque estuviera a punto de desfallecer, estuvo con su mano en la de los que la necesitaron. Hoy, solo piensa que esa experiencia, será la que le hará más humana, más persona y la que no permitirá que la deshumanice, porque de lo contrario, prefiere irse a la caja de una gran superficie y repetir continuamente el mismo movimiento, al ritmo del sonido al abrirse el cajón del dinero.

Todo lo da por bien empleado, porque su vocación la ha escogido y le hace feliz, pero lo que no entiende es la falta de coherencia de algunos seres que se creen que por correr mucho, van a llegar antes al final de la pandemia o a la meta que no se han ganado.

 

Nani. Mayo 2021

jueves, 13 de mayo de 2021

LAMENTO MUSICAL

 


Mi apuesta en Esta Noche Te Cuento


Ahora entiendo el motivo por el que me alteraba cuando comencé a conocer este género musical. Me afectaba y pareciera que se me clavara en el alma. Como el llanto reprimido y doloroso que siempre descubrí en tu rostro, tus ojos, prendiéndose a flor de piel.

¡Clavado!, no conseguías espantarlo.

Al final comprendí este arte musical, que incluso he llegado a disfrutar, haciéndome intuir. Lo mismo que descubrí aquel dolor que no supiste superar y que terminó apagándote, como la nota final acompasada y callada, cuando el saxofón se queda solo y termina la partitura, dejando prendida una lágrima en la última nota que normalmente cae al suelo, como recuerdo de todo lo que significó su origen.

Hubo un tiempo que me sofocaba no comprender el arte y la pena, unidas.

Hoy, Jazz y sentimiento, van tan unidos a mí, como tu mirada y mi sentir.

 

Nani. Mayo 2021

lunes, 10 de mayo de 2021

PURA DULZURA

 Éstas son las palabras que nos envía desde Argentina la periodista Paula García:

Niñez, oportunidad, inclusión, alegría y futuro.

Causa Solidaria del mes de mayo: "MAMIS SOLIDARIAS".

Imagen encontrada en la red


Todo en mi niñez fue dulce como las cerezas de primavera.

En las manos de mi madre, siempre  hubo una oportunidad para que la cogiera.

Con su extremada sencillez, prefería utilizar los términos abrazar o acoger, a inclusión. Le costaban las palabras que decía modernas.

Todo lo hacía fácil y con alegría, nadie podía negarse a su sonrisa y su mirada.

Siempre dijo, que el futuro es de las personas que van por la vida, mirando a los ojos y con las manos llenas de amor.

Aproveché sus consejos y disfruté su cariño. Ahora la añoro.


Nani. Mayo 2021

sábado, 8 de mayo de 2021

ANUNCIOS POR PALABRAS (19) "ÁNGEL CAÍDO"

 


Soy un ángel en paro y me ofrezco a hacer cualquier trabajo. ¡Si pudiera ser honrado lo prefiero, claro que así me veo por ello! Últimamente estoy cayendo muy bajo, por ser cabal y aconsejar a mi anterior protegido, que no jugara al bingo. ¡Ha quedado en la ruina y me ha echado de su lado! Por pedirle que fuera fiel a su esposa y honesto en su trabajo. Pero él sigue en sus caprichos y a mí me ha dado por beber y fumar. ¡Me siento fracasado y es por eso, que he puesto este anuncio!

No me importa hacer cualquier tarea, si a cambio vuelvo a  vestir con camisa, me afeito y dejo la botella y el cigarrillo. No me reconozco y las alas se me están poniendo pajizas (será por el humo), pero esta es la peor deshora de un ángel.

 

Nani. Mayo 2021

miércoles, 5 de mayo de 2021

JUBILADAS Y NADA

 




Relato publicado en la revista digital Valencia Escribe, Número 8.

Podéis leer la revista en el enlace siguiente:

https://www.yumpu.com/es/document/view/65580550/valencia-escribe-numero-8b


JUBILADAS y NADA

Hoy como todos los jueves tocaba cafelito. Es el ratito donde tomamos contacto para dar paso a nuestro encuentro del club de lectura. Quedamos todas las semanas en el bar del parque, para el café de la tarde y cada quince días procuramos comentar el libro acordado. En esta ocasión la lectura recomendada ha sido la novela «Nada» de Carmen Laforet; aunque en general hemos estado poco motivadas. La pobreza de la posguerra española, la burguesía y el franquismo que tanto escuchamos de boca de nuestros padres y abuelos, parecía  habernos puesto de acuerdo y el comentarlo no fluía, como en más de una ocasión ocurrió. ¡Ya nos conocemos y todas esperamos el momento idóneo, o bien simplemente, decir si nos ha gustado la lectura o no y pasar página como se suele decir!

De pronto, Mónica con su taza en la mano y el pensamiento y la mirada perdida en el bamboleo de la palmera que se mueve al ritmo de la brisa, comenta como si su voz saliera del fondo de un socavón:

─ Ayer vino mi vecina Dolores a casa. Llegó a dejarme el pasapurés que le había prestado y me comentó que estaba preocupada por su jubilación, ya que al ser viuda y no haber cotizado lo suficiente, lo mismo lo que le queda no alcanzará para cubrir gastos. No quiere ser una carga para alguna de sus hijas, a las que les viene todo justo. Sus maridos trabajan en la obra y en la restauración, así como ellas en lo que pueden, pero con sueldos tan míseros,  que incluso a veces ella ha tenido que ayudar en alguna que otra necesidad.

Amalia da un sorbo a su  café y comenta:

─ ¡Ufff, hay muchas clases de jubiladas! ¡Jubilados también, pero en este caso hablo de mujeres y jubiladas! Están las que estuvieron cotizando. Son privilegiadas porque pudieron prepararse y tuvieron un buen trabajo remunerado y por tanto, cotizado por parte del que contrata y de la contratada. Suelen quedarles un gratificante «júbilo», del que gozan. Se pueden permitir viajar, satisfacciones el resto de su vida, disfrutan de todo lo que les apetece e incluso, pueden favorecer a los suyos.

─ Están las jubiladas que tuvieron un trabajo y un sueldo que por los pelos, llegaba a poder cubrir necesidades y para más inri, lo mismo tenían hijos, pero no aportes del otro miembro de la familia que procreó con ellas, bien porque no quisieron hacerse cargo de los hijos o bien, porque murieron y a ellas no les quedó apenas asignación de viuda. Por chiripa consiguen alguien que les firme la cartilla laboral o agraria y pueden justificar su aporte, para cuando llegue esa jubilación. Puede que cobren algo digno que les permite pagar el alquiler de la vivienda y algún capricho a los nietos por Navidad o en cumpleaños. Aunque para ello, se queden un mes sin postre y así poder contribuir con los suyos o bien, entregar el regalo soñado.

─ Luego están las «jubiladas de nombre». Esas que  han dejado de trabajar con muy avanzada edad y porque sus huesos ya no responden. Fueron o son las que trabajaron en todo lo que les salía, bien en el campo, sirviendo en casas, en cocinas de barrio, trabajos esporádicos o en lo que encartara y se han pasado agachando la raspa, desde que tuvieron uso de razón, hasta ya no poder con el hato. Esas jubiladas de nombre, no tienen ni para pagarse una sopa algunas noches, y no les queda más remedio que acudir a la beneficencia, Cáritas o como se llame en cada época la asistencia social de turno. Ellas son las que se acuestan con la soledad de corazón, de estómago y hasta del gato que ronda la calle donde viven.

Amalia se queda pensativa al terminar esas reflexiones y todas le acompañamos en sus pensamientos. Algunas asentimos en silencio. Hoy hemos terminado nuestro café a pequeños sorbos, lo mismo que tomamos la vida. Sorbo a sorbo y suspiro a suspiro, Con la mirada a veces perdida mientras reflexionamos, observamos e incluso, nos sublevamos pero para adentro, si no nos queda otra alternativa.

 

Nani Mayo 2021

 

 

 


lunes, 3 de mayo de 2021

ELECCIONES

A quién no entiendo es a él cuando me mira como si no tuviera derecho a reír, decir lo que pienso o pararme bajo la lluvia sin paraguas. No me importa mojarme o que me miren raro. Ellos son los otros, con los que nada tengo que ver, pero él, es mi compañero de vida, el que debería alegrarse de mi risa, de mis locuras y de todo lo que puedo hacer con él y sin él. Aunque hasta aquí preferí estar cerca. Si sigo sin entenderle, tendré que seguir el camino que tanto teme. La elección la tiene en su mano.

 

BABEL


A quién no entiendo es a él y mira que me esfuerzo. Sé que no hablamos en distinto idioma, pero creo que escuchamos lenguajes diferentes. 

 

NO ESTAMOS A LA ALTURA

A quién no entiendo es a él porque creo que no somos de la misma raza. Él siempre pareció un Gran Boyero Suizo, elegante y altanero y yo, he sido siempre una Caniche muy coqueta e ilustrada. ¡No tenemos futuro!

 

Nani. Abril 2021

LA CASA ENCENDIDA