Collage
artístico de Nina Barnini.
¿Cómo
era aquello que dijo alguien, que por el humo se sabía donde hubo fuego? No sé
si fue así o por lo menos parecido…
Pues
eso, que esta mañana me he encontrado una colilla de cigarrillo que estaba aún
caliente, como la persona que yacía al lado, con una herida en la frente. Bueno
una herida no, más bien un agujero por donde penetró una bala del calibre vaya
usted a saber cuál y a decir verdad, no era un agujero sino más bien el cráter
del Vesubio o semejante y por ello, como comenzaba diciendo, donde hay humo…,
aquí hay un cadáver y necesariamente no hay que ser Agatha Christie o Hercule
Poirot, para saber que ha habido un asesinato y que alguien ha disparado, o lo
que es lo mismo: “Ha habido un crimen”. ¿Pero quién puede haberlo llevado a
cabo y qué motivo puede tener un individuo para hacer una cosa tan horripilante
y darse a la fuga como si nada? Además, no me creo que la colilla de cigarrillo
fuera del asesino y la dejara, así como así, si el muerto no fumaba y todo
estaba cuando llegamos calentito. ¿Ha querido implicar a otra persona, una
fémina por ejemplo? Porque parece que el cigarrillo tiene marcas de calmil, lo
que me hace sospechar que es una falsa pista y juegan o juega al despiste.
En
fin, tengo que reconocer que estoy tan despistada como un caracol en un espejo,
pero que habrá que averiguar quién disparó y a quién llevar a la trena.
Mientras
tanto vienen a levantar el cadáver y se cumple el protocolo reglamentario, voy
a ver que encuentro por este coqueto pisito de solterón encubierto, porque
tengo entendido que este era su nidito para las escapadas que hacía el
susodicho cadáver, hasta hace un ratito que era un señor de esos que tienen mandanga y
que su señora esposa ni idea tenía. Aunque pensándolo bien, lo mismo tengo que
empezar a investigar a su santa mujer a la que todos tenemos una cierta lástima
y en los altares. Santo el muerto no era, pero su señora…, habrá que
averiguarlo
Nani, junio 2026


