Te
he dejado en la lavadora más voluminosa. Últimamente estás muy crecido y he
reservado la secadora que me han aconsejado deja los tejidos mucho más
esponjosos y suaves. He llevado de casa tu perfume y lo he puesto en lugar del
suavizante, sé que si no te pones tu perfume no eres tú. Desde que descubriste
ese intenso aroma, si no lo llevas te sientes inseguro y eso es lo que no deseo
por nada del mundo. El reinicio ha costado, quero ya vuelves a ser tú más o
menos, aunque del todo no, el tiempo no pasa en valde como decía el Genaro de
la aldea de al lado, pero eso es lo de menos todos nos vamos degenerando. La
piel se nos aja, se nos arruga como las chaquetas esas que nos vendieron como
lo mejor en tejido y color, pero que con el tiempo crean motas y se descoloren
por mucho mimo que les demos.
Cuando
terminó el programa, has pasado a la secadora y seguido has salido tan esponjoso
y perfumado que no me ha quedado otra que apretarte, olerte y abrazarte como si
no hubiera un mañana. Después nos hemos ido a casa y ya en la cama, he dejado
que descanses imaginaba que estarías destrozado después de dar tantas vueltas
en ese tambor enorme. Más tarde y cuando haya cenado, volveré y te colocaré en
la repisa de siempre y mientras me duermo o no, te admiraré y sabré que
seguirás acompañándome como siempre has hecho. Me da paz y alegría saberte ahí
enfrente vigilando mi duerme vela y más tarde, mi sueño profundo.
Nani,
mayo 2026

Queda el misterio... yo me imagino un robot en forma de peluche... una distopía de ese estilo... me quedo pensando en el futuro...
ResponderEliminarBesicos, Nani
Milena, te digo como me dice mi hija, si eso es lo que imaginas, eso es y siempre agradecida!!
EliminarBesicos muchos.
Me decanto por ese edredón inmenso que no cabe en una lavadora corriente y ese calorcito y aroma que nos envuelve cada noche, y en verano lo dejamos limpio y saludable hasta el nuevo otoño... O quién sabe si es el marido que lo hemos echado a la secadora ajjaja. Un besote grande.
ResponderEliminarJajajaja, Campirela me ha hecho gracia lo del marido. A veces no creas, esponjarlo qué gustazo, jajajaja.
EliminarBesicos muchos.
He pensado en un retrato pero no...
ResponderEliminarO un bote con las cenizas pero tampoco.
No sé...
Grrrrrrrrrrrr
Ayyy Xavi, podría ser algo que se ensucia fácilmente y hay que llevarlo a la lavandería. Las lavadoras de casa son pequeñas para algunas cosas, jajajaj... o alguna de las cosas que le ha recordado más abajo Carlos Perrotti: Las cosas de Borges.
EliminarBesicos muchos.
Adivina adivinanza...
ResponderEliminarYo diría que es un peluche, no sé.
La soledad a veces te da otras oportunidades para sentirte acompañada.
Yo tengo una prima que vive sola, y deja la tele enchufada porque así se siente que no está sola.
Que fuerte, pobre.
Un fuerte abrazo
Carmen, me ha hecho gracia vuestros comentarios. Ha servido de juego mi relato y eso me gusta.
EliminarCom dices, la soledad a veces es muy dura de asumir y quién la padece, lo pasa muy mal...
Besicos muchos.
Me hiciste volver a leer el poema de Borges a Las cosas... Va en esa senda Nani tu mirada inagotable...
ResponderEliminarQué bueno Carlos que os haya servido de recuerdo o juego este relato. Y recordar a Borges siempre es un acierto. Agradecida siempre.
EliminarBesicos muchos.
Al comienzo pensé en un edredón pero luego he cambiado de idea al leer lo de la repisa...Un peluche , tan grande como para que no quepa en una lavadora normal ...Uf !!!! Que intriga.
ResponderEliminarJajaja Chelo. Te repito lo que le digo a Milena, si es eso lo que has imaginado, eso es!!
EliminarBesicos muchos.
Como siempre amena, cercana, irónica, expresiva...y esta vez, ciertamente enigmática, Nani
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz semana, amiga.
M. Jesús, es un placer siempre recibir tan gratas palabras. Muchas gracias.
EliminarBesicos muchos.
No se me ocurre otra cosa que un peluche. Un par de calcetines no podría ser, supongo... Haha. Un abrazo
ResponderEliminarJajaja, me está resultando divertido leeros. Puede ser un peluche como bien dices, si así lo ves, es!!
EliminarBesicos muchos.
Un texto muy tierno. Ha sido muy grato leerlo. Me quedo contigo.
ResponderEliminarSaludos
Muchas gracias y bienvenida a esta tu casa.
EliminarBesicos muchos!!
Imagino un abrigo de esos largos, gruesos y muy cálidos, colgando bien a la vista, para cuando haga falta.
ResponderEliminarBesitos.
Pues sí eso imaginas Alfredo, eso es!!
EliminarBesitos muchos