Emoción, memoria, realidad, anfitrión y Roma.
Llegaste
a nuestras vidas y nos inundaste de emoción. Siempre nos quedará en la memoria
tu carita redonda, mofletes sonrosados y piernecitas encogidas por la posición
fetal que adoptaste en mi vientre. Todo aquello fue idílico, más tarde llegó la
realidad y con ella las pataletas cuando te negabas a comer verdura o ir
al colegio para quedarte en casa para ver los dibujos. Pasamos temporadas felices
y duras también. Creciste y un día llegó el anfitrión que llenaría tu
vida. ¡Fue todo tan rápido! Ya no vives
en casa, pero sabemos que todos los caminos llevan a Roma.
Nani,
junio 2026

La vida entera en un micro.
ResponderEliminarCon las palabras solicitadas y bien puestas.
Muchos besitos.