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Ella
observa y sonríe. No fue siempre así a pesar de que hubo momentos que la
sonrisa se le congelaba. A veces no hubo respeto, ni cariño. Sí obligaciones y
poco tiempo. Cuando un día se miró al espejo no sé reconoció. Las coletas las
cambió por melena que más tarde recogió en un moño y el día que quiso fijarse,
encontró una señora que no reconocía. Se detuvo y encontró el lunar del labio
superior, era el suyo solo que ahora se había acomodado en una arruga. Por
inercia había empezado a depilar comisura y mentón, pero todo fue algo que ni
se lo planteó. El día que no se reconoció le preguntó a la mujer reflejada en
el azogue, si era la que creía y está afirmó. Le contó que había pasado mucho
tiempo y que no tuvo tiempo de mimarse ni cuidarse. A partir de ahí tuvo un
sube y baja de ánimo, pero como siempre lo sufrió en silencio. Más tarde
decidió ser ella misma la que hablara con esa otra y consiguió hacerse amiga y
fundirse en un abrazo y ser única y exclusiva. Ahora sabe que fue la vida que
le tocó, con o sin razón y caminan de la mano, sin rencores y con una sonrisa
distinta. Ahora sabe cual es su prioridad y sabe que no debe hacer ni aceptar. Su
mirada es distinta. Su caminar el otro y, sobre todo, su despertar la lleva al
dar los buenos días a la mujer del espejo.
Nani, julio 2026

Hay que aceptarse; el paso del tiempo y las vicisitudes de la vida no perdonan.
ResponderEliminarMuchos besitos.
Lo hace mejor que yo.
ResponderEliminarEl que me mira desde el espejo y yo no nos llevamos bien.
Hay que saber envejecer y estar feliz con uno mismo.
ResponderEliminarUn abrazo
Me ha encantado, Nani, es un retrato lleno de ternura y aceptación estupendo. Besos.
ResponderEliminarGenial. Este micro no puede faltar en tu volúmen de crónicas y relatos, Nani.
ResponderEliminarAbrazo de corazón!!
Cierto, muy cierto...Nos entregamos a la familia y a los demás y nos olvidamos de nosotras mismas...Hay que saludarse, entenderse y valorarse...y por supuesto cuidarse...Muy bueno, Nani.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz fin de semana, amiga.
O tempo passa e chega a hora de aceitar a idade, seu texto bastante reflexivo, desejo uma ótima quinta-feira bjs.
ResponderEliminarTu historia es preciosa, Nani.
ResponderEliminarTodo lo que existe tiene un principio y un fin. ¡Es una ley inmutable!
Así es la vida. Así que disfrutémosla al máximo, porque con cada paso que damos nos acercamos más al final del camino…
Feliz fin de semana!
Besicos muchos
Aceptarse... reconocerse...
ResponderEliminarEl paso del tiempo, a la larga, tiende a ser inevitablemente cruel. Lo podemos romantizar, ¿por qué no?... Revelarse o deprimirse tampoco es una solución. Aceptarse, aprender de los errores y corregir lo que todavía tenga arreglo.
Ahí estamos en el intento. Todos, creo.
Me encantó.