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La
piedra que tirabas en la alberca y hacía ondas como a mi gustaba. Cosas tan simples
que nos enamoraban comenzando a asomar a la vida y jugando a ser mayores. Tú un
barbilampiño y yo una mocosa. Ahora, después de tantas décadas juntos, cuando
se nos desestabiliza la vida solo esa piedra en un charco nos recuerda que
somos puro sentimiento nacido del barro, del agua y de una canción que nunca
olvidaremos. Todo empieza y termina en el surco que hace una piedrecita
disparada en el agua y nos refleja como tu mirada en la mía.
©Nani, Agosto 2026

Muy bonito recuerdo. A pesar de los avatares de la vida...
ResponderEliminarGracias Mary. Los avatares nos hacen valorar las cosas.
EliminarBesicos muchos.
Gracias Nani, me ha encantado. Soy Mertxe. Es precioso 😍 comparar las maridas con el movimiento de la piedra que se dibuja en el agua hace que nos transportamos a la infancia y a ver serpentear esa piedra y a eass miradas. Siempre te digo que haces grandes las cosas pequeñas a través de tus relatos y eso sólo lo logran los artistas 🥰😘😘
ResponderEliminarMertxe, muchas gracias por comentar y siempre con ese positivismo tuyo que se agradece. La verdad es que las pequeñas cosas son la esencia de la vida y a veces no sabemos valorarlas, creo!! Y sobre todo, algunas miradas dicen tanto, que hay que guardarlas en la cajita de los buenos recuerdos.
EliminarBesicos muchos.
Tus palabras son perfectas, Nani.
ResponderEliminarAhora, basta con una pequeña piedrecita para agitar las aguas de nuestras vidas...
Que tengas un buen fin de semana.
Besicos muchos
Agradecida Albino por tus palabras. Sí, una sola piedrecita puede hacernos vibrar como los surcos que hace en el agua.
EliminarFeliz finde también para ti.
Besicos muchos.