miércoles, 8 de enero de 2020

NOCHE DE REYES


Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá porque hacía dos semanas que se fue. Según los abuelos, por motivo de un accidente en la fábrica.
La del cuarto le dijo a mamí cuando compraron el pan, que estaba con Carla. 
Mamá solo llora y lo único que quiere es que ella vuelva a tener ganas de reír, de jugar con ellos y que papi entre por la puerta para ayudarles en los deberes. Por eso escribe a sus majestades, ellos lo saben todo. Él no entiende qué pasa y espera con el corazón en vilo.

DUDAS DE UNA MADRE

Había pedido a los Reyes que le devolvieran a su papá porque se fue sin darle un besito y tampoco vino a su último cumple. Les dice en la carta que cuando se lo devuelvan, irá con él a recoger las notas y le verá en el teatro del cole, como siempre hicieron.
Mamá lleva la carta en el bolso y no sabe cómo decirle que no vendrá nunca y que lo Reyes no todo lo pueden resolver.

Nani. Enero 2020


domingo, 5 de enero de 2020

5 enero 2020



Queridos Reyes Magos. Soy un niño que está cansado de ver discutir a los mayores, por eso este año no os pido nada para mí. Como sé que podéis con todo a pesar de lo ancianitos que sois, quisiera que entrarais al parlamento y dejéis sin sueldo y sin fama a todos los señores y señoras que allí se sientan, hasta que aprendan modales, responsabilidad y respeto. Y si pudiera ser, que su visión sea como la de los perros y no distingan por colores, puede que de esta manera sean capaces de ser coherentes con lo que un día prometieron y sobre todo, vean que el mundo se compone de personas y no solo de unos cuantos que solo piensan en su ego.
Os quiero mucho. Cuidaros y dejar mucho amor a mis papás, a mis hermanos y a mis abuelitos. Ahhh y a María, la niña de mi clase que se sienta a mi lado y me gusta mucho.
Besitos de Fer.

Nani. Enero 2020

viernes, 3 de enero de 2020

SIGO CREYENDO EN LOS REYES MAGOS

Y con el comienzo del año, mi entrada número 700 (Acaba en cero como esta década, creo que buen presagio es). Agradecida de antemano a todos los que pasáis por este espacio y dejáis vuestro comentario, vuestro cariño o simplemente, vuestro aliento y os vais sin hacer ruido. 

Nací en un pueblecito situado en una montaña y escondido del ojo humano (de hecho hay que conocer bien el lugar para encontrarlo), aunque cuando cumplí un añito mis padres debieron salir a la ciudad donde tuvieron su trabajo y nuestro sustento. En mi pueblo las inclemencias del tiempo hacen de las suyas, es por eso que se olvidó su nombre original para conocerse con el nombre de Pedrusco, ya que las tormentas y el pedrusco lo asolan con frecuencia. Cuando era pequeño y fui a pasar las primeras Navidades que recuerdo con los abuelos, me quedó marcado de manera muy dolorosa ver llorar al abuelo de impotencia porque en el  otoño recién pasado, el granizo y las lluvias desmesuradas se llevaron todas las cosechas, para culminar la desgracia de aquel año, con las heladas que se dejaron caer por aquellas fechas y lo poco que había quedado en el campo (era de lo que vivían los abuelos), se fue con la escarcha y las frías madrugadas.
En casa de los abuelos se seguía viviendo la Navidad tradicional y siempre después de la cena de Nochebuena, el abuelo sacaba su preciada libreta, arrancaba con mucho esmero una hoja para cada uno de mis hermanos, papá, mamá y por supuesto,  para mí. Después de este rito, seguía el de escribir a los Reyes Magos nuestra personal carta. Aquel día y después de haber visto al abuelo tan afligido, solo pedí no volver a verle en tan lamentable situación, ni que las cosechas terminaran podridas entre el barro y la escarcha. Desde entonces,  estaré eternamente agradecido porque al año siguiente hubo cosecha y al siguiente hasta que el abuelo faltó, por eso sé que los Reyes son magos de verdad y no de barro, ni pintados, ni de papel.
Hoy que soy mayor vuelvo a hacerlo y me dirijo a los que le escribí de niño, los reales, los que escuchan a las personas que piden con el corazón, a aquellos mágicos seres para que se acabe la injusticia, sobre todo la que provoca un ser humano a su semejante y sé que al menos en mi entorno, ese deseo será el más preciado y el más respetado por todos y cuando mis hijos entiendan estos valores, les contaré  y les pediré a quienes deben escribir cada año, con el deseo de que sus vidas sean más verdaderas.  Y les contaré que si de grano a grano están formadas las dunas que hacen los desiertos, de igual manera las personas de una en una y transmitiendo nuestro sentir, podremos conseguir lo que deseemos, sin tener que seguir los cánones que se nos impongan, porque las personas no necesitamos  otra cosa que ser y para ello, lo material sobra. Si somos amor, sembraremos lo que hace que la vida siga siendo.

#cuentosdeNavidad.

Nani. Enero 2020