Imagen del fotógrafo
y cineasta chino, Fan Ho
Los
días soleados y en la puerta del instituto, espalda contra espalda decidimos hacer
el último repaso de los temas para el examen que nos daría acceso al taller que
nos introduciría a la asignatura deseada en la universidad de la ciudad.
Repasábamos los textos en voz alta y cuando dudábamos, nos ayudábamos porque
era la manera de llegar a subsanar lo que tanto llegó a costarnos en aquellos
días. Éramos buenos con las asignaturas, pero había algunos temas que se nos
quedaban en la glotis y ni subían ni bajaban hasta que no eran comprendidos
completamente. Se quedaban clavados como la espina de pescado que comí con
prisa y me hizo ir al servicio de urgencias para que el médico de guardia tras
hacerme una radiografía, me la sacara con su instrumental y la delicadeza del especialista
que era.
Más
tarde nos matriculamos en la misma facultad, pero volvió a atragantárseme los
temas y ya no estabas para que me apoyara en tu espalda. Habías conocido a otra
chica y solo nos veíamos esporádicamente. Al final lo dejé y me fui para hacer un
módulo de electricidad. Me ha ido bien, pero te echo mucho de menos. Me han
dicho que has terminado ingeniería agrónoma y ella es tu futura esposa.
Yo
te veo pasar a veces y la nostalgia se apodera de mí. Algún día lo superaré,
pero por ahora sigo caminando un poco desconcertada.
Nani,
enero 2026

Y la vida continua y nos cambia las historias, en cuanto te despintas.
ResponderEliminarBesos.
Así es Alfred, la vida patas arriba al menor descuido!
EliminarBesicos muchos.
Qué linda historia donde el final tal vez sea un poco triste , pero cada quien busca su destino.
ResponderEliminarPasará página debería hacerlo . Un besote , me ha gustado mucho.
Seguramente pasará página, Campirela. Me alegro que te guste.
EliminarBesicos muchos.
El desamor descoloca a una de las partes. Uno sufre, la otra también, los dos están ahí para eso y quién sabe para qué más. C'EST LA VIE. Puertas hay muchas, unas de cierran, otras se abren y otras giran..
ResponderEliminarSiempre descoloca. Y sí, se cierran puertas y se abren otras.
EliminarBesicos muchos.
Ese amor es de por vida.
ResponderEliminarDa igual con quién vivas, te cases... ese amor seguirá ahí siempre.
Besos.
Así es Xavi. Hay sentimientos que no se olvidan nunca!
EliminarBesicos muchos.
Algún día llegará un nuevo amor que haga olvidar esa nostalgia.
ResponderEliminarAbrazos Nani.
Seguramente Conchi. Da tantas vueltas la vida!!
EliminarBesicos muchos.
El pasado nos trae entrañables historias... me encantó tu relato.
ResponderEliminarPreciosa también la fotografía, muy inspiradora!
Besicos, Nani
Ese amor forma parte de la vida, aunque pasen los años, siempre estará sellado en la piel o el corazón.
ResponderEliminarA veces llega otros amor, pero yo creo que ese nunca se olvida.
Feliz semana nani, un abrazo
Me encanto tu historia y más cómo me la contaste... Un lujo siempre leerte, Nani.
ResponderEliminarQué emocionante relato a la par que sencillo en cuanto a que es algo que muy bien puede pasar/pasarnos, Nani. Con qué certero equilibrio y elegancia tejes tus letras y nos las dejas como si nada, como un regalo estimulante simplemente, como un afecto de buenos días.
ResponderEliminarMuchísimas gracias.
Abrazo grande.
Hizo caso a su interior pero es inevitable sentir nostalgia por la unión que hubo.
ResponderEliminarNunca se sabe qué traerá la vida...
Besos, Nani.
La vida...
ResponderEliminarSiempre un placer leerte, Nani.
😘😘😘👏👏👏