Imagen
de Alexey Kondakov
Sí,
vengo a contaros la historia de mi vecina Iris. Siempre nos dijo que es la
diosa del arco iris y su misión es ser mensajera de los dioses. Nunca la hemos
creído, pero lo cierto es que siempre va de aquí para allí y se mueve como si
tuviera alas o un dron pegado a alguna parte de su cuerpo y le facilitara
trasladarse en instantes.
Hace
una semana más o menos en una tregua que nos dio la lluvia, estábamos barriendo
la puerta unas cuantas vecinas y nos dijo que íbamos a estar bien mojados en
las siguientes fechas, que limpiáramos bien a fondo para que las alcantarillas
no se taparan de suciedad y pudieran tragan con facilidad puesto que el agua
que venía era descomunal. Nos miramos como siempre entre nosotras y una vez más,
pensamos que se las daba de enterada. Ahora sé que debo pedirle disculpas en el
momento que la vea, si es que sale en algún momento el arco iris y ella aparece.
Debe estar bien ocupada llevándolo a ciudades donde intenta parar estas enormes
borrascas, pero no sé, lo mismo las diosas están perdiendo sus poderes o el
arco iris se le ha ido riada abajo y ya está en los mares buscando lugares más
propicios, porque por aquí estamos bien mojados y es que ya todo ha cambiado
tanto, que ni las diosas, los gnomos o las brujas, han dejado de tener las
fuerza que les caracterizaba.
De
todas maneras, confío que pasado unos días y todo se serene, aparezca y nos
deje un rayito de sol a través de los colores que siempre defiende en el cielo.
Nani,
febrero 2026

Nani, más que apropiada tu entrada; a ver si es cierto que vemos ese arcoíris, yo aquí no lo veo desde hace una semana... ni rayitos de sol.
ResponderEliminarUn besote y que asi sea.
Jeje... andamos todos bien lluviados :)
ResponderEliminarQue se pasee Iris por estos lares... la imagen bien inspiradora también!
Nani, besicos