Imagen
de Laurent Chéhère
Desde
hace una temporada presiento que algo pasa a mi alrededor. Por las mañanas me
siento en la mesa de la cocina a disfrutar de mi rico desayuno, pero algo no
sigue su curso o el curso al que estaba habituada. Siento un cosquilleo un poco
inusual. Me detengo entre sorbo y sorbo de café para percibir algo distinto,
tal como si me elevara y ya no disfruto mi tostada de igual manera. No diría
que es desagradable la sensación, aunque sí extraña. Cuando salgo al balcón a
regar las macetas, parece que estuviera sobre una nube y aunque sé que a veces
se me va el santo al cielo y puedo levitar mientras sueño, siempre he procurado
tener los pies en el suelo, puede que un palmo por encima, pero pisando firme.
A la hora de tender las sábanas el día de colada, en más de una ocasión las he
cogido al vuelo dando un gran salto, por ello ando un poco meditabunda y por
las noches un poco cansada de más. Es como si estuviera volando o sobre una
comunidad de nubes como antes mencioné y es que según he escuchado en radio luna,
a los soñadores se nos va no solo la pinza como dicen algunos o levitamos, aunque
la realidad no es esa, sino que las casas de las personas que vivimos ligeros
de equipaje (como dijera Machado), todo se nos hace más liviano, pesa menos y
hasta nuestras viviendas pueden volar, trasladarse a otra ciudad o ver desde
arriba distintos paisajes, si no de donde iban a salir tantas historias inventada
y observadas a vista de pájaro. Quieras o no creerlo, lo cierto es que el viaje
lo tenemos asegurado y la fantasía vuela por doquier, como esta mi casa que
puede ser la tuya también y si no, cuando quieras desayunamos en mi cocina y lo
puedes comprobar.
Nani,
marzo 2026

Gracias por la invitación, la verdad es que es muy sugerente.
ResponderEliminarBesos.
Cuando quieras Alfred!!
EliminarBesicos muchos.
Me apunto a ese viaje donde levitemos por esas nubes de algodón y quizás, si hace un poco de aire, nos lleve a mil años luz. Un besote, fantasía al poder.
ResponderEliminarSería fantástico, Campirela!!
EliminarBesicos muchos.
Yo voy a desayunar contigo ☕😋😋
ResponderEliminarAquí te espero Towanda!!
EliminarBesicos muchos.
Hubo un tiempo en que soñaba que volaba.
ResponderEliminarQué sueños tan bonitos.
No los he vuelto a tener más.
Besos.
Hubo cosas que todos tuvimos a nuestro alcance, con el tiempo todo cambia, Xavi!!
EliminarBesicos muchos.
La fantasía, un elemento muy importante también en el día a día. Nos hace ir al paso de lo irreal pero le da una chispa impresionante a momentos del día o de la vida, creando textos tan interesantes como este.
ResponderEliminarMuchas gracias Anónimo por tus palabras. Me gustaría saber quien eres.
EliminarBesicos muchos.
Te creo, Nani. Y tantas veces quisiera que me pase también...
ResponderEliminarAbrazo admirado otra vez!!
Agradecida siempre Carlos. Seguirá pasando siempre que lo deseemos.
EliminarBesicos muchos.
No estaría mal ese desayuno en tu cocina, Nani. Qué divertido cuanto expones e imaginas y qué fortuna leer tus letras tan claras y brillantes. Un gozo de lectura.
ResponderEliminarAbrazos grandes.
Teo, cuando quieras ese desayuno. Me alegro que te haya resultado ameno el relato. En estos días, necesitamos airear los pensamientos y disfrutar de lo bonito que nos ofrece la vida. Otros no tienen esa suerte y les debemos al menos luchar por ellos con nuestra alegría e ilusión.
EliminarBesicos muchos.
El relato no es tan incierto. Qujien no haya vivido esta sensación de vuelo, de liviandad, de estar más arriba de toda gravedad, no ha vivivido. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarAgradecida Carlos, por tu comentario. Podemos ver la vida y disfrutarla< de muchas maneras y los sueños nos ayudan.
EliminarBesicos muchos.
Encantada de apuntarme a ese café y a tender las sábanas si es día de colada Nani.
ResponderEliminarAbrazos.
Y yo de recibirte, Conchi.
EliminarBesicos muchos.
Nani, bajo de mi nube a leerte y sonrío.
ResponderEliminarSoñar es crear, descansar, recargar vitalidad.
Besos.