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de la cusqueña Natalie Fernández
Llevaba
unos días dando vueltas a una idea y hoy cuando he desayunado y me he aseado,
he salido a la calle y me he dirigido al mercado central. Allí se encuentra mi
querida Patricia, la hechicera la llaman porque es capaz de hacer una maravilla
con un ovillo de lana y tejer todo lo imposible y lo posible. Lo mismo teje un tapiz
de naturaleza en movimiento, cerezos en flor, o bodegones con los más ricos
frutos de la época, no se le resiste nada. En un taller que impartió y que tuve
el privilegio de disfrutar, nos enseñó a tejer la alegría, el respeto y hasta
el amor de una madre, un padre o de cualquier persona, simplemente usando lana,
colores y, sobre todo, pasión por lo hermoso. Solo hay que escoger el grosor,
el tipo de hilo o lana y los colores que el momento de nuestra vida nos pide y
con ello expresar lo que vamos sintiendo y viviendo. Por lo tanto y como os contaba,
hoy he ido a adquirir los artículos que necesito. Le he pedido consejo a Patri
y me ha aconsejado que me vaya a mirar en la vitrina de los colores más
delicados y escoja según me fuera sugiriendo el instinto. Los colores y el hilo
elegido son uno que lleva un poquito, muy poquito de brillo que le proporciona
la seda matizada aportando caída al tejido y los colores todos pasteles muy
suaves. Verde agua, rosa palo muy bajo, blanco roto, lila muy suave y beige casi
blanco entre otros. Espero con ello conseguir un mural para mi salón donde quisiera
dejar tejida la paz que necesita la tierra, las sonrisas que debemos recuperar,
las lágrimas de tantos padres derramadas por la pérdida de sus hijos y que me
gustaría quedaran enjugadas y la cordura y los valores que hemos perdido últimamente
y que no sabemos dónde hemos dejado aparcados. Por lo pronto voy a comenzar y seguro
que, si nos animamos todos, podemos hacer distintos trabajos para llenar las
calles, las casas y hasta las entradas de los organismos institucionales, si
nos dejan. La cuestión es dar voz a los sentimientos humanos que por despiste o
por dejarnos llevar, vamos dejando por los caminos y nos están volviendo fríos
como los adoquines de la calle peatonal.

Bonita iniciativa, y si la cooperación es de todos, tanto mejor. La unión ya se sabe que es la fuerza del pueblo. Un besote.
ResponderEliminarAsí es Campirela, hace la fuerza. Ojalá pudiéramos hacerlo realidad!!
EliminarBesicos muchos.
Me parece excelente. Un abrazo
ResponderEliminarAgradecida Gil. Ojalá fuera realizable.
EliminarBesicos muchos.
Voy yo también...
ResponderEliminarRecuperar los sentimientos humanos antes de que acaben de robotizarnos me parece lo más urgente que podamos hacer.
Besos.
Venga Xavi, vamos a unirnos y a hacer algo que la vida lo está pidiendo a voces.
EliminarBesicos muchos.
Ya todos somos un poco "robots", ¿no?... La realidad actual está condicionando gradualmente nuestro pensamiento, nuestros hábitos, nuestro tiempo. Poco a poco, nos estamos robotizando. La inteligencia artificial piensa por nosotros, es más rápida... pero es más inhumana. Sin embargo, ¡esta es la realidad!...
ResponderEliminarBuen fin de semana.
Besicos muchos.
Es algo que no podemos seguir permitiendo Albino. Estoy segura que la vida dará un cambio drástico, no podemos dejarnos manejar como lo están haciendo, ni por supuesto, convertirnos en robot. Agradecida siempre.
EliminarBesicos muchos.
Si, Nani, hay que tejer, pintar y escribir valores y sentimientos y extenderlos por todas partes, porque nos estamos ahogando en la fría insensibilidad...El mundo tiene que recuperar la alegría y la paz que necesita para liberar su espíritu...Muy bello y creativo, amiga.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz finde, Nani.
M. Jesús, tenemos que procurar seguir siendo libres para lo que deseemos realizar. Los humanos necesitamos liberar el espíritu y lograr que las humidad esté conectada, con la música, el arte y cultura en general. Agradecida siempre por tus palabras.
EliminarBesicos muchos.
¡Oh, tejer hace maravillas con la salud! Robotizar los trámites en las instituciones tal como lo hacen, es algo horrible. Así poco a poco reaccionamos como máquinas. Besotes
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo contigo, Inma.
EliminarAlegría de leerte.
Besicos muchos.
Mi respeto por las tejededoras y bordadoras. Mi hermana que fue una juez estudiosa, y de acertadas decisiones jurídicas en sus fallos, siempre tuvo apetencia por bordar. Mi asombro por lo que hacía, y sentí que iba más allá del pasatiempo fue cuando bordó -así fuera una copia- un paisaje colombiano, a orillas de nuestro río madre: El Magdalena.
ResponderEliminarUn abfrazo. Carlos
Precioso e interesante tu comentario, Carlos A., mi felicitación a esa hermana tuya!!
EliminarBesicos muchos.
Deberíamos alzar a Patricia y llenar el mundo con sus creaciones. Y los de siempre, a la cara oculta de la luna y que se arreglen entre ellos, que como no van a volver...
ResponderEliminarBesos!!!