sábado, 8 de agosto de 2026

NOCHE LUMINOSA






Imagen subida de la red


Estoy de vacaciones y voy a disfrutarlas de la manera que más me gusta. Cuando se han apagado los ruidos de la ciudad y los sonidos empiezan a ser más humanos, he cogido el coche con una botella de agua y un picoteo, además de una manta porque a pesar de la caló que estamos viviendo, en el lugar al que me dirijo pasadas las 24 horas, comienza a correr una dulce brisita acabando por sentir un fresquito que se agradecerá soberanamente. Tardo quince escasos minutos y aparco en lugar seguro. Me adentro en el cerro al que me dirijo. No hay contaminantes lumínicos, ni sonidos estridentes, ni personas que vayan agotadas de un lado a otro. Extiendo mi manta y coloco lo que pueda necesitar a mi lado. Me tumbo y comienza a invadirme una paz que no sabría describir. El relax me acompaña y no creas que me invade el sueño. Lo que tengo ante mis ojos es tan maravilloso que no puedo perdérmelo. Las estrellas se amontonan y la lluvia de ellas ya comienza. ¿Un deseo debo hacer? Nunca recuerdo que según dicen hay que pedir, siempre me olvido porque lo que se presenta ante mis ojos es tan fascinante que no hay tiempo para distraerme en otra cosa que no sea observar. De pronto y ante mí, se detiene una de esas luces que no sabes de dónde surgen ni como describir. No es ni grande ni pequeña. Ni blanca ni azulada. Más bien neutra y casi me hipnotizaba. Intento incorporarme, pero no puedo, la luz o lo que desprende me paraliza, aunque no me infunde inquietud sino todo lo contrario, es paz y un estar allí observando. Siento una voz en mi interior que me asegura que no tengo nada que temer, solo observar. Estando en se estado que me cuesta explicar, se acercó otra nueva luz más grande, mucho más grande y luminosa. Se detuvo ante mí y tras pasar varias veces acercándose cada vez más, una especie de puerta se abrió de dicho artefacto luminoso y salió una brisa muy refrescante que me atrapó. Creo que estuve levitando un buen rato. Más tarde sentí que era cogida de la mano y me introducía en el cacharro más luminoso aún. Allí todo era luz, paz y aroma a algo muy apetecible, pero no sabría decir si era canela, vainilla o jazmín. Después de recorrer un gran espacio casi siendo transportada, acabé sentada en una hamaca extraña que se mantenía suspendida en el aire o lo que consistiera el interior del lugar donde me encontraba. Pasado un tiempo apareció una silueta muy conocida para mí, aunque no la viera del todo nítida. Sí que la sentía y escuchaba. Era mi madre que venía a decirme que no me inquietara, que lo mismo que entré saldría pero que necesitaba decirme que me quería mucho, que no tuvo oportunidad en vida de decirme cuanto me amaba y que supiera que estaba esperando que un día estuviéramos en la misma dimensión, que mientras tanto, disfrutara del día a día. Qué procurara que no me afectaran tanto las cosas que yo no podía solucionar y que recordara siempre, que no todo está en nuestra mano. Mas tarde todo ocurrió muy de prisa y de nuevo me encontré mirando las estrellas, aunque el rostro lo tenía bañado de lágrimas y no eran de dolor, sino de alegría y paz. Me arropé con la manta porque empecé a sentir frío, pero un frío agradable en la noche agosteña y no, no me dormí y te puedo asegurar que anteriormente tampoco estuve dormida. Todo sucedió como te cuento y lo he disfrutado como sigo ahora mirando el cielo y gozando esas luminosas estrellas que me acompañan.

#mirandoalcielo

Nani, agosto 2026

11 comentarios:

  1. Muy bonito y muy emotivo.
    Claro que lo disfrutó.

    Besos.

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    1. Muchas gracias Xavi. Me alegro que te llegue.
      Besicos muchos.

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  2. Emociónate, una noche de verano, como esta de San Lorenzo.
    Cuando admiramos sus lágrimas.
    Besos.

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    1. Alfred, Noches que son una maravilla y no se cambian por nada.
      Besicos muchos

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  3. Nani, me encantó tu relato...Lo hice mío, porque todo puede ser cuando tenemos esperanza y fe en la vida...La sincronía entre cielo y tierra es una realidad y se agradece leer estas letras llenas de silencio, de encanto y de espiritualidad...Ojalá todos buscaran ese refugio mirando al cielo cuando se sientes abrumados o perdidos...Hay noches mágicas que nos acercan a otras dimensiones, verdaderos presagios de paz y eternidad...
    Mi felicitación y mi abrazo inmenso por esta preciosidad que nos dejas Nani...Feliz semana, amiga.

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    1. M: Jesús, es tuyo si así lo deseas. Ojalá todos buscáramos como dices la paz y lo que nos hace mejores en el silencio y en nuestro interior, pero por desgracia, siempre no estamos parece en condiciones.
      Agradecida siempre a tus palabras.
      Besicos muchos.

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  4. Releo tu voz y redisfruto como hablas-escribes. Así se hace Nani... Te felicito una vez más!!

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  5. Qué bonito lo cuentas, Nani, me ha encantado tu relato.

    Que estés pasando unas felices vacacaciones.

    Besos.

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    1. Muchas gracias María, me alegro que así sea.
      Lo mismo te deseo en estos días calurosos y de relax
      Besicos muchos.

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  6. Qué maravilloso encuentro... Más allá de... "Encuentros en la tercera fase"... o "Interestelar"... Hasta ahí me llevó tu relato. Así, en volandas. Quizá desde planos diferentes, o no... la respuesta está entre las estrellas que nos llueven encima. Las que se nos quedan dentro.
    Besicossss

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