martes, 2 de enero de 2018

MARCADO

                                                                                
Bucear en el lago que hay al lado de casa es algo que disfruté siempre. Deseaba que llegara un fin de semana o unas vacaciones para gozar esas aguas cálidas y tan entrañables en mi cotidiana vida. Desde muy pequeño estuve acostumbrado a nadar, pescar y jugar con mi padre y hermanos en ese lugar. Las cosas cambiaron cuando salí a pasear en barca con aquella chica y jugueteando volcamos. A partir de entonces todo fue distinto, lo que vimos y lo que intuimos nos transformó. Estoy asustado, me ha llamado y dice que quiere que nos veamos y volvamos a renovar nuestro pacto.


Nani. Enero 2018

martes, 26 de diciembre de 2017

VACACIONES DISTINTAS

Este año disfrutaría de asignaturas pendientes entre ellas, una era quedarme horas mirando la obra de Velázquez para empezar.
Me dirigí al Prado y allí comencé a disfrutar de cada pincelada, cada trazo y color, hasta que delante de “La Adoración de los Reyes Magos”, las manos de la virgen se desplazan y me entrega al niño. Incrédulo me quito las gafas, me restriego los ojos, miro a todos lados y cuando fijo otra vez la mirada en la pintura, ella me sonríe, me guiña un ojo y me desmayo.
En el hospital dice el doctor que estoy agotado.

Nani. Diciembre 2017 

martes, 19 de diciembre de 2017

EXTRAÑOS EN LA LADERA


Mi apuesta para "Esta Noche Te Cuento", Podéis leer ahí también y comentar

Las plantas no necesitaban riego porque había diluviado, pero yo sí que precisaba acercarme a verlas. Era algo vital para seguir en la tarea cotidiana. Sabía que la recovera no me engañó cuando me vendió las semillas y me dijo que no eran como las otras de temporadas anteriores. Después de la intensas lluvias recibidas, tenía la certeza de que algo se  habría transformado así que me asomé tapada con mi viejo chubasquero y comprobé como habían crecido una ramitas de las que salían unas protuberancias donde suponía saldrían hojas y más tarde, los capullos de mis maravillosas plantas. Al día siguiente ya los capullitos apuntaban con cierto colorido en los extremos, de donde al tercer día, empezaron a emanar personajillos delicados y variopintos. Algunos tenían alitas y volaban alrededor de las plantas, otros llevaban en sus manos notas musicales que eran con lo que se identificaban. Desde entonces, no estuve nunca sola, no me faltó música, ni alegría por doquier. Tuve que adiestrar al gato y al perro, porque al principio quisieron lamerlos y alguien podría salir mal parado pero más adelante, formamos una gran familia junto a los que supieron aceptarnos y conseguir descubrir un mundo de ensueño.


Nani. Diciembre 2017