domingo, 11 de febrero de 2024

CORAZÓN, CORAZONCITO

 

 


Fotografía de Rebeca Saray

Ya se pasó la moda a Dios gracias, de esperar que nos digan que somos todo corazón. Son modas o expresiones que no me gustan. Desde hace algún tiempo, soy yo la que me digo que no solo corazón, sino energía, pasión, sensibilidad, empatía, dolor, tristeza, apariencia física, bonita o no tan bonita, pero como decía, apariencia que con el tiempo se deteriora. Nos salen arrugas, la sonrisa se aja a veces o la derrochamos, sin importarnos que nos digan si debemos o no hacerlo. Nos salen canas y puedo contestar como me siento, si me dicen que debo teñirme. ¿Por qué razón debería hacerlo? ¿Por moda, porque lo dice alguien o por estética? ¿Quién impone la moda y la estética, por decir algo? Es una vez más, ¿imposición de márquetin y economía? ¿Tengo que subirme al carro de todo lo que dicen e imponen?

Todo esto es un ejemplo de lo que hoy nos sucede a nivel global y me preocupa como repercute en nuestros niños, que aún no saben gestionar sus emociones. Ven en los medios a otros, con una serie de objetos que desean también y que al final, solo les aporta soledad. Demostrado están los problemas que ocasionan, la violencia y lo traumados que se sienten, sin saber realmente que les pasa, porque además nadie sabemos, queremos o podemos explicarles la realidad del asunto. Creemos que todo pasará, por miedo o por cobardía y bueno, ya tenemos constancia de lo que les está pasando a muchos de ellos.

Hoy este corazón, me ha comunicado que debo expresar esta reflexión y aquí la dejo. El corazón es grande y no porque lo diga alguien, sino porque lo sentimos tan hermoso y potente, que hay que dejarlo latir para que no enferme.

 

Nani, febrero 2024

miércoles, 7 de febrero de 2024

ARTESANOS

 

 


Imagen subida de la red

Se llama Juan, como papá. Tiene las manos de mamá y el temperamento del abuelo, pero la vena artística es propia, sobre todo cuando a sus victimas les deja su impronta en esa mueca rígida del rostro, entre miedo, sorpresa y espanto. Nadie imaginó que superaría el arte familiar.

  

GENÉTICA

Se llama Juan, como papá. Se le parece hasta en la forma de mirar. Repite las mismas palabras e intenta que lo acompañe a los mismos lugares, solo que a él lo empujo y salgo corriendo.

De papá no puedo escapar, sobre todo cuando estoy dormida y me toca, porque me paraliza el miedo. Me ha prohibido contárselo a mami, porque dice que si lo hago no se le curará la pupa que tiene desde que nací y que mi silencio la curará.

 

Nani, enero 2024

viernes, 2 de febrero de 2024

OTRAS LECTURAS

 


Fotógrafo Strömholm (Suecia 1918 – 2002) 

 

Tía Roberta estaba obsesionada con las noticias diarias que publicaba el periódico de la ciudad o más bien, con las esquelas y obituarios en especial y que leía cuando llegaba a la corsetería que regentaba. Comenzaba la lectura por las páginas finales. Se ponía al día de los fallecidos, las dedicatorias de familiares y amigos y después si los conocía, echaba unas lagrimitas, les deseaba un descanso en paz y continuaba con las páginas de sociedad. Con ellas se alegraba el ánimo y ponía nota a los vestidos y trajes de las señoras, corbatas de los caballeros y como no, a los complementos que los acompañaban. Estaba a la última en moda de bolsos, zapatos, pendientes, collares y opinaba si estaban bien conjuntados o no. Más tarde hacía los crucigramas y dejaba para el final, las noticias mundiales y nacionales, como si fuera un postre. De esas lecturas casi no opinaba, no porque no estuviera al tanto de lo que se cocía en los distintos fogones mundiales, sino por lo indignada que a veces se encontraba tras las lecturas. Decía que el mundo iba en picado hacía un declive y según estamos viviendo, parece que no se equivocó.

Ahora ya no puede leer esas esquelas, porque la mayoría de los diarios no se editan en papel y en digital no sabría cómo hacerlo, además, hace tiempo que nos dejó y fue ella la que protagonizó una de esas esquelas que tanto le gustaba leer, y como homenaje le dedicaron el periódico y sus paisanos, rezando así: «Roberta Jiménez Castro, fallecida en el día de la fecha. El periódico de su ciudad y sus conocidos, le hacen este homenaje y le dedican este obituario por ser la más fiel seguidora de las páginas de este periódico. Madrid, 13 de febrero de 1960».

Nani, febrero 2024