lunes, 21 de diciembre de 2015

DEL OTRO LADO


Imagen cogida de la red

Como sombras disipadas por un nuevo amanecer se dirigen a la recogida de aceituna. La tierra está fría y la humedad se mete en los huesos. Se colocan la mano en forma de visera y miran al sol frío y distinto al de su tierra empobrecida. Con el revés de la otra mano, se restriegan las lágrimas que se escapan recordando a esas mujeres algo envejecidas que recorren kilómetros para coger la poca agua que pueden acarrear, mientras por debajo del brazo amamantan al hijo que parieron unos días o meses antes de ellos partir.

HAMBRE

Como sombras disipadas por un nuevo amanecer dan gracias al nuevo día. Saben que hoy llevarán algo de comida a casa, Mañana puede que sea triste e insoportable escuchar como chirrían las tripas de todos los que en casa esperan. 

MOVIMIENTOS SORPRENDENTES
Como sombras disipadas por un nuevo amanecer se mueven por el recinto y todos los que allí se encuentran, tienen la sensación de ver almas en pena que arrastran su condena por pasillos, escaleras y habitáculos. El olor y el frío son demasiado intensos, los desmayos cada vez más asiduos y la muerte súbita de hoy, ya colma la paciencia del más lúcido.

Nani, Diciembre 2015

lunes, 14 de diciembre de 2015

COMPRA EXTRA



Van a ir a comprarse un vestido nuevo y un helado como cuando eran pequeñas y les acompañaban sus padres. Ahora han pasado los años,  ya no les acompañan ellos, ni sus pasos son ágiles y sus cabellos dorados, ni sus pechos firmes como limones. Pero siguen con la ilusión de un vestido recién estrenado y un cucurucho con sabor a vainilla en sus manos. Lo peor de todo es que no saben si podrán pagar el vestido o se tendrán que conformar con un helado para las dos. La pensión es tan pequeña que ni uniéndolas llega para un extra.

Nani. Diciembre 2015

lunes, 23 de noviembre de 2015

DE NUEVO..."LA VIDA"



Abandonan, primero uno y luego el otro, la habitación del hotel y se dirigen al parking. Montan en el coche y el que va al volante, arranca mientras dice: “Tenemos que llegar a tiempo”. La otra persona asiente sin poder decir nada, está muy emocionada y se seca unas lágrimas con la punta de los dedos. Al ser tan temprano aparcan sin dificultad, salen disparados y se adentran en el edificio. Llegan justo cuando la puerta del paritorio se abre para dar paso a una camilla en la que sonríe María que porta en cada brazo una mofletuda criatura.

Nani. Noviembre 2015