Había tenido el cuidado de precisar la edad descrita en letra y por supuesto, en número entre paréntesis. El documento requería todo el esmero posible, nunca se sabía…, no se podía permitir un error imperdonable. Usó su pluma estilográfica como hacía el abuelo en las grandes ocasiones. Era una ocasión memorable. Había que ser muy meticuloso y no se podía observar la premura. La caliente infusión que le dejó momentos antes de que partiera, cumplió su objetivo y todo siguió su curso. Ahora se encontraba firmando la herencia con las manos limpias.
Nani,
febrero 2026

Todo un reto cumplido, firmar una herencia no te debe temblar el pulso.
ResponderEliminarBesos, feliz noche.
Jajajaj, así es Campirela. mano firme.
EliminarBesicos muchos.
Algo que me resulta familiar, hace poco firme la herencia para mis tres hijos y no me tembló el pulso, al contrario es lo más firme que podía hacer.
ResponderEliminarFeliz miércoles nani.
Un abrazo
Sí Carmen, es lo mejor que podemos hacer por los nuestros.
EliminarBesicos muchos.
Cumplido con creces el reto propuesto en el relato.
ResponderEliminarBesos.
Agradecida siempre, Alfred.
EliminarBesicos muchos.
Manos limpias... eso es... para todo.
ResponderEliminarBesos.
Para todo, Xavi.
EliminarBesicos muchos.
Tengo solo una hija, así, que todo será para ella.
ResponderEliminarAbrazos.
Estupendo Conchi. Mejor así!!
EliminarBesicos muchos.
Hola Nani. Liquidar una herencia siempre es un momento importante en nuestras vidas. Por eso es necesario tener reglas claras!
ResponderEliminarBesicos muchos
Albino, desde luego esas ideas claras.
EliminarBesicos muchos.
Siguió su curso...
ResponderEliminarBesos, Nani.
Pues sí, Verónica.
EliminarBesicos muchos.
Que contenía la caliente infusión? Una firma que lleva todo el peso de la intención. Un abrazo
ResponderEliminarSutil resolución. Bien hecho Nani una vez más...
ResponderEliminarLindo texto, muy terrenal. No solo está la herencia que se firma, sino también la de tu abuelo con su pluma que has imitado. Saludos.
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