Algo
semejante a un alegre parpadeo colectivo fue extendiéndose entre los ciudadanos por las calles, pasando
a la escuela, universidad, fabricas, redes y eventos en general. Lo pusieron de
moda sin apenas darse cuenta los influencies. Las personas dejamos de mirar nuestros
teléfonos, conseguimos mirarnos a los ojos y entendimos que nos habían mentido.
Todo estaba en nuestras miradas y dejamos de tener miedo a los que decían cómo
comportarnos. Los seres humanos aprendimos a reiniciarnos. Nos inmunizamos gracias
a la vacuna de la mirada y la palabra. Y lo más importante fue que encontramos
como defendernos de los vampiros de paz volviendo a amarnos.
Nani,
marzo 2026

Ojalá.
ResponderEliminarDónde hay que firmar?
Besos.
Si lo supiera Xavi, era la primera y os estaba mandando la dirección o el enlace a diestro y siniestro. Aunque creo que esa dirección la llevamos todos en el alma y la mirada, solo depende de querer...
EliminarBesicos muchos.
Me gusta esa vacuna de la mirada y palabra
ResponderEliminarUn buen martes, besos 😘
Campirela, deberíamos organizar una plataforma para implantar esa vacuna, lo mismo hasta resultaba.
EliminarBesicos muchos.
Una vacuna de las buenas.
ResponderEliminarBesos.
Sí Alfred, te apuntas a que nos la pongamos unos pocos?
EliminarBesicos muchos.
Que así sea y sin marcha atrás, Nani. Un abrazo
ResponderEliminarGil, otro de acuerdo para montar la plataforma de las miradas?
EliminarBesicos muchos.
Dejamos de mirar los móviles, y nos miramos a los ojos.
ResponderEliminarNo hay nada más sano que mirarse a los ojos.
Excelente micro. Tienes mi aplauso.
Un abrazo de buenas noches
Agradecida siempre a tus palabras, CArmen. Tendremos que hacer algo que nos vuelva a reconciliar con la mirada.
EliminarBesicos muchos.
Excelente relato, Nani...Acercarnos al otro y dejar la frivolidad del móvil, que nos come el coco y nos confunde...El la hora del sentimiento y de los valores, sólo así defenderemos la paz...!!
ResponderEliminarMi abrazo entrañable por tus buenos temas, Nani.
EliminarAsí es Mª Jesús, nos come el coco y nos anula que es peor aún. Siempre agradecida por tus palabras.
Besicos muchos.
Qué maravilla... me encanta esta reivindicación de las miradas.
ResponderEliminarNani, qué estupendo relato!
Gracias Milena bonita. Ter apuntas a esa plataforma imaginaria? La ponemos en práctica?
ResponderEliminarBesicos muchos.
Inspiradora originalidad la tuya, Nani... Enbuenahora!!
ResponderEliminarCarlos, agradecida siempre a tus bonitas palabras.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Sí, otro mundo mejor es posible: que funcionen esas miradas, Nani, qué necesario para no sucumbir a un mundo de miradas bajas atentas a un aparato la mayoría de las veces desinformativo y contraproducente. Bello escrito, bella idea, hermosa actitud. Un abrazo.
ResponderEliminarOjalá sea así, Teo. Agradecida siempre.
EliminarBesicos muchos.
Muchísimas gracias por lo del libro, Nani. Ojalá haya lectores atrevidos: hay que sumergirse un poco en él. Lo del intercambio lo hablamos tras las vacaciones de S. S., ¿de acuerdo?
ResponderEliminarUn fuerte abrazo y grata semana que viene; ojalá que sin guerras.
Pues ya tengo interés en ello. Cuando quieras hablamos.
EliminarBesicos muchos.
Ojalá.
ResponderEliminarDependientes, obedeciendo en pos del confort y no digas nada.
Ojalá.
Besos, Nani.