PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS
Qué
calor hace ya a estas alturas del año. No sé si sería mejor que los niños
estuvieran dentro del aula, aunque estemos en el horario que dedicamos al relax.
Aquí en el patio vamos a derretirnos, pero la verdad es que dentro es más de lo
mismo. El invierno ha sido duro, pero en estos meses de calor, ni me cuento.
Las ventanas están deterioradas y por las rendijas se cuela el frío, el calor y
hace mella en los niños, lo aguantan casi todo, aunque temo que haya que
lamentarlo. Cada día tenemos menos ayudas de las entidades autonómicas. La escuela
pública se supone que debería estar financiada, pero eso fue en otro tiempo, con
el esfuerzo de nuestros padres que lucharon en sindicatos, en huelgas a las que
asistían y recibieron más de una paliza incluida alguna noche en el calabozo. Todo
eso ya está olvidado y cada día se abandona más la enseñanza que en su día fue
pública y financiada, pero ahora los gobiernos prefieren contribuir con las
entidades privadas y pronto no podrán estudiar nuestros hijos, no tendrán acceso
a la sanidad y lo que tanto nos espantaba de otros países, pronto lo vamos a
ver en el nuestro y sí, me produce mucho desasosiego. Yo puede que medio gestione
mi vida, pero estos niños que están ahí sudando como pollos en este patio sin
una sombra y más tarde en el aula que arde como un infierno, no sé qué será de
ellos.
#pmi2026
Nani, junio 2026

Con esa pluma prodigiosa, Nani...
ResponderEliminar¡Qué necesario tu relato!
Gracias y buen fin de semana.
Un abrazo.
Es para indignarse, sí. Besos, Nani, buen finde.
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