sábado, 20 de junio de 2026

FRÍO, FRÍO NO PASAMOS

 


Imagen del fotógrafo humanista francés René Maltête

Aunque hacía un día de frío de esos de mil demonios, decidimos dar un paseo y ser los primeros en pisar la nieve que había caído durante el amanecer. No teníamos suficiente ropa de abrigo para el momento, pero recordamos que en el desván dentro del baúl de los abuelos había un sobretodo de talla inmensa que perteneció al bisabuelo Pedro, así que subimos a por él y aunque olía a naftalina de manera que casi echaba para atrás, lo cogimos y no lo pusimos. Mario metió su brazo izquierdo en la manga izquierda y yo, mi brazo derecho en la manga derecha, así nos cubrimos suficientemente y arrimaditos el uno junto a la otra, el frío lo mitigamos, pero lo que no reducimos fue el olor que desprendíamos, desde luego no se arrimarían a nosotros ni las palomas de la plaza. Como era festivo y temprano, disfrutamos como enanos pisando el manto blanco y después nos acercamos al puesto de churros de Matías donde adquirimos un buen cartucho de porras para más tarde, mojarlas en un humeante chocolate que hicimos en casa. Lo triste fue, que todo el día lo que comimos nos sabía a las dichosas bolas contra la polilla, pero a cambio gozamos y eso sí, llamamos la atención a todo ser humano que a la vuelta se cruzó con nosotros. Nunca más certero ese dicho que decían los mayores: “El que guarda haya” y nosotros hemos encontrado el abrigo más antiguo de la historia.

 

Nani, junio 2026

1 comentario:

  1. Parece una historia de un mundo que desaparecerá.
    Aquí apenas hace frío en invierno... cada vez más y más calor.
    Besos.

    ResponderEliminar