sábado, 21 de abril de 2012

EPÍSTOLA




Querida amiga Marina.

Me alegraré que al recibo de esta te encuentres bien. Por lo que me cuentas veo que el tío Frasquito te ha revuelto la vida, incluso las tripas, pero como me cuentas, no te has andao con chiquitas y le has puesto las cartas boca arriba, de lo que me alegro mucho.

La hija del Jenaro no ha sio muy prudente y ha largao demasiao (cosas de pueblo), pero contigo no van a poder,  eso era lo que no soportaba y por eso mismo me vine a la ciudad, a las personas como tú y como yo no nos perdonan que seamos como somos, que sepamos lo que queremos y que además, tengamos eso que ellos no pueden perdonar y que las  dos sabemos que es.

No hagas caso a nadie. Ya sabes que aquí tienes a tu amiga por si te resultara demasiao penoso seguir haciéndoles frente. En cuanto al abuelo Domingo deja de preocuparte por él, siempre fue de los nuestros y podrá salir adelante, tiene la sartén por el mango y esa si es preciso, se la planta en la cabeza al más pintao, así que por ese lao, ¡tranquila!

No dejes de ponerme al día. Por hoy te dejo y espero tus prontas.

Besos grandes. Esta que lo es y que te quiere
               
                                                                                              La Carmen.


Nani.   Abril 2012


22 comentarios:

  1. Que curios, tengo un carta de mi madre a una amiga de hace mucho, mucho y es casi igual tanto en el contenido como en la forma.

    Me gusta

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Supongo que todo ello se refiere a las intransigencias de determinadas gentes de los pueblos, que aun en el siglo XXI existen aunque parezca mentira; y como muy bien dice la valiente Carmen hay que hacer frente, porque es la única forma de que más tarde o más temprano esto desparezca.
    Oportuno comentario, Nani, Un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  3. Sin buscarte te encontré y me quedé leyéndote
    Me ha gustado tu blog
    :)

    ResponderEliminar
  4. Destila un cierto sabor antiguo muy conseguido. Imagino que La Carmen es de armas tomar por los consejos que le da a Marina... como te he dicho antes parece un texto antiguo, pero igualmente pudiera ser actual, de algún publecito o aldea de esta España tan profunda.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Todavía hay pueblo donde la gente es intolerante, pero con mujeres como estas , no pueden. saludos

    ResponderEliminar
  6. Que sabor añejo tan hermoso me daja tu carta en el corazón.

    Nani, ni te imaginas cuantas cartas más o menos así escuché de pequeña...:))

    Besicos muchos, mi querida amiga.

    ResponderEliminar
  7. Já, ¡cuántas Carmen y Marina rebeldes han parido los pueblos! Y por allí van, desde tiempos remotos, intercambiando epístolas y solidaridad. Dios las cría y las diferencias las unen…
    ¿Qué pecados cometieron? Es a gusto del pueblo y del consumidor, nunca fue cosa fácil encerrar espíritus libres. Nos quedan, aquí y allá esas cartas-confesiones como esta maravilla que hoy nos compartís, Nani. Tiene el salero de la línea espontánea y la confidencialidad, aroma de otros tiempos y sabor del presente, si hasta el abuelo Domingo (pícaro y zorro) se nos hace familiar!
    Bien sabés que me encantó tu trabajo guapísima! Mil besicos con todo mi cariño Nani, Muchas Gracias!

    ResponderEliminar
  8. Me ha encanta,que no me entero del chisme...La Carmen pone orden,consuela y advierte,un sabor dulzón ,ese que se necesita cuando nos perdemos sin una amiga o familiar cercano que está en todo!..
    Besicos guapa mía.

    ResponderEliminar
  9. Buena traducción has hecho, Nani.
    Imagínate que todos esos bellísimos libros antiguos se trataran temas cotidianos como el que nos cuentas, sería un puntazo.
    Besitos. Muchos.

    ResponderEliminar
  10. Desde luego no son brokers de Wall Street...

    ResponderEliminar
  11. Nani, a mi me ha entrado una curiosidad tremenda por saber la fecha de la epístola porque le daría un punto a la misiva.
    La vida nunca cambia Nani y siempre pasan las mismas cosas aunque sean de distinta manera. Los genes no cambian y van pasando por las generaciones de unos a otros. Pero siempre son los mismos.
    Esa es la gracia que le has querido dar a tu entrada.
    Y lo has conseguido.
    Gracias, amiga.

    ResponderEliminar
  12. Nosotros quedamos bien a dios gracias te ha faltado.

    ResponderEliminar
  13. Me encantas esas cartas que llevan impregnadas trocitos de vida. Hace poco hice una entrada en mi blog sobre esas escituras olvidadas en estos tiempos de internet, móviles, SMS...
    Esta entrada tuya es un complemento perfecto para la mía. Saluditossss!

    ResponderEliminar
  14. Sabes que me ha encantado, pero témome que se te han escapado algunas tildes en el texto

    ResponderEliminar
  15. marinas y cármenes a lo largo de los tiempos...me encantó esta entrada, de lo cotidiano y sin tiempo, de las mujeres que van al frente.

    abrazos, nani*

    ResponderEliminar
  16. ¡Si señor! Eso es una carta y no lo que acabamos escribiendo en estos lugares ....

    Ese encabezamiento lo llegué a usar en mis primeras epistolas, aquellas que me dictaba mi madre ¡Como pasa el tiempo!

    Un abrazo, guapa

    ResponderEliminar
  17. me gusta como escribis y el baile que le das a tus letras

    ResponderEliminar
  18. Buen consejo ese de que no hagas caso a nadie :)

    Besicos

    ResponderEliminar

LA PUERTA ABIERTA Y LA LUZ TENUE