lunes, 14 de mayo de 2018

SIN-VIVIR

Como niños mirando entre los dedos haciendo amago de tapar el terror, evitamos ver los edificios que fueron, los seres que ya no son y apilados esperan o escuchar las súplicas y llantos de niños y ancianos. Duele saber que los inocentes vivos sin vida, están tirados en campos carentes de las necesidades básicas, lamiéndose las heridas y curándose las promesas. Nuestra mirada se extravía, nuestro pensamiento se escapa a otros lugares, pero en el fondo el remordimiento y la angustia nos aflora por los orificios nasales, auditivos y la boca se reseca con un regusto amago; simulando que vivimos.


Nani. Abril 2018

2 comentarios:

  1. ¡Qué penita tan grande! Los inocentes sufriendo y muriendo sin que nadie detenga las masacres.

    ResponderEliminar

LA PUERTA ABIERTA Y LA LUZ TENUE... PASA.