Foto
de Jordi Flores, del Correfoc.
Esta
noche me he desvelado y como estaba perdiendo el tiempo, me he levantado y he
puesto la televisión mientras prosigo con unas manualidades que tengo
pendientes.
Coincidió
que estaban dando un documental relacionado con una catástrofe que ocurrió hace
unos meses en el levante español, e intercalaban noticias en un rótulo
constantemente en movimiento al pie de pantalla.
Me
quedé embelesada leyendo, mientras seguían las imágenes que hemos visto tantas
veces y a las que nadie da solución; sí promesas, pero comentaban los
ciudadanos que las promesas quedan ahí y ellos necesitan realidades.
Volviendo
al rótulo en movimiento a pie de pantalla, la noticia que atrapó mi atención
fue la que decía que había un brujo que había amenazado a la humanidad junto a
otros hechiceros que amenazaban a diestro y siniestro.
Las
personas comenzaron a sentirse vulnerables, aunque no esperaban esos malvados
que un hada madrina llamada conocimiento, cultura, historia y los valores que
son o deberían ser innatos en la humanidad, cobró fuerza y liderados por el
respeto y la fuerza que da el conocimiento
y la verdad, se enfrentaron a esos brujos encubiertos por el ego y el dinero
siendo derrotados, quedando las hadas “sabiduría”, “cultura”, “educación”,
“dignidad” y un sinfín de valores humanos liderados por la auténtica realidad,
que siguieron por el camino correcto y aquellos que de vez en cuando quieren
derrotar lo humano con el disfraz de lo oscuro y lo inquietante, tuvieron que
volver a su redil donde se recomen los hígados y sus tristes conciencias de
torpes ignorantes.
Nani,
marzo 2025